sábado, 5 de julio de 2008

La verdad es que no se por que te quiero

La verdad es que no sé porqué te quiero.

Te quiero porque el corazón me lo dicta y todas las células de mi organismo me chillan al unísono que te quiera. Te quiero porque eres el aire que alimenta mis pulmones y cuando tu aliento penetra en ellos traspasando la piel de mí pecho siento que es la vida misma lo que me estás regalando al quererme tú a mí. Te quiero porque cuando tus ojos me miran de frente y penetran en mí ser en busca de mi alma, la sangre se me alborota y desearía escaparse de mis venas para correr por las tuyas y estar así para siempre unidos en un mismo latido. Te quiero porque cuando me hablas tu voz se me mete hasta en los huesos y los hace vibrar con la calidez de tu timbre y con la algarabía de tu risa cuando te ríes. Te quiero porque cuando tu suave piel roza la mía y tus manos recorren apasionadas mi cuerpo desnudo, es mi mente la que se proyecta hacia el exterior en busca de la tuya para que nos unamos en un mismo sentir, en un único sentir. Te quiero porque me das el elixir de la vida sin pedirme nada a cambio y, aunque tu no lo sepas, es tu vida la que corre por mis venas, porque tu vida es mi vida y sin ti ella es una ilusión perversa, mentira que mueve a un ser inanimado. Te quiero porque nadie más puede hacerlo como yo lo hago: tan hondo, tan tierno, tan denso y tan tenaz.

Te quiero porque aunque no fueses tal y como te he descrito, tal y como eres para mi, aún así, no podría dejar de amarte porque, en realidad, no sé porqué te quiero.

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