martes, 12 de agosto de 2008

Ansiedad

Creo que la ansiedad que circula en mi vida
nace de un desequilibrio entre lo que soy
y lo que "debiera ser".

Mi ansiedad no se origina en una visión
del futuro sino que en el deseo de
sujetarlo a mi voluntad.

Comienza cuando en mi mente surge solapado
el deseo de llegar a ser alguien. Entre mi voluntad
de controlar el futuro y el reconocimiento
de mi impotencia, por lo que se genera esa tensión.

Cuando decido "seré lo que he de ser" y pienso
que tal vez no alcance las expectativas que tengo de
mí misma, brota de nuevo ese maldito sentimiento
de ansiedad que me absorbe completamente.

Búsqueda

Últimamente me he percatado que durante el día, a veces
pienso en la actividad realizada buscando establecer
mi dirección.

Ésta búsqueda es espóntanea, casi inconsciente .
si mis actos parecen sin finalidad me siento
deprimida y enervada.

Si no me siento capaz de encaminarme en
una buena dirección surge en mi alma
una inclinación destructiva
irme, irme, irme a cualquier lugar
incluso irme al diablo. Cualquiera dirección
parece preferible a una falta de dirección.

Esta ausencia de rumbo puede inclinarme
a la violencia, al alcohol e incluso a la muerte.
Más que el logro es la dirección lo
que infunde el sentimiento de progreso...

Contemplación

Y si vacío en algún instante,
mi rocío de aureola matutina
y solo por el hecho consagrado
de sentir, oler, saborear...

Saborear hasta el instante más
recóndito y furtivo
y sobretodo ese, porque me
embriago del peligro; de la
magnitud de nuestra danza,
del candor de nuestro ritmo,
de nuestras vibras, de las sensaciones
vertidas en mis nubes condensadas en tierra,
del hormigueo constante
y el almíbar que cubre mi pequeño jazmín...
de las guerras, el olor, la ilusoria huida
de mis pensamientos...

Sin embargo, no encuentro
placer ni gozo alguno en mi misma.
Mi corazón no cierra dicha alguna,
ya vagara por senderos floridos
del huerto de higueras
o me sentara en la azul sombra
del bosquecillo de la...
CONTEMPLACIÓN.

lunes, 11 de agosto de 2008

Sin título

Yo no tengo significado en el futuro.
Nada será mañana lo que fue hoy
nada puede tener significado para siempre.
El significado cambia según las circunstancias...
Mi significación se afinca en el presente,
es suficiente que hoy pueda ser de valor para alguien
es bastante que importe algo ahora.

¿Qué deseo hacer en la vida?
¿Cuál es mi propósito?
Supongo que tengo una razón para vivir
y que mi vida tiene una dirección.

Pero quizás no tenga ninguna, como la historia
la suposición de dirigirme hacia algo me inclina a
justificar mis acciones y a planear el futuro.
A veces no quisiera hacer colas o cumplir encargos,
ya que secretamente siento que estas tareas
triviales no están a mi altura y demoran la
ejecución de la valiosa obra que habré de
realizar antes de mi muerte.

Todos menos yo, enjuician mi conducta
hacia atrás. Sólo ven mis acciones
encadenadas a sus resultados.
Sin embargo, yo actúo en el ahora
después conozco los resultados.
El único significado que otorgo a mis
actos es que son el reflejo de una
parte de mí.

Pensamiento II


A veces el trabajo y las obligaciones cotidianas son como una droga. Satisfacen nuestra ansiedad y más que buscar en ellas una orientación de fondo a nuestras vidas, nos transforman en trabajólicos, como aquellos que arrancan de la realidad y de sí mismos... La verdad es que muchas veces nos cuesta detenernos a hacer silencio y asumir las obligaciones pendientes, como la de, ni más ni menos, madurar como personas...